Finlandés
Los
finlandeses tienen un elevado nivel de Educación, todos los
niños reciben enseñanza básica obligatoria entre los 7 y los
16 años de edad. Casi el 60 % de la población tiene estudios
completos posteriores a los obligatorios, y un 13 % tiene un
título universitario o equivalente. Los jóvenes finlandeses
están a la cabeza entre los países de la OCDE en conocimientos
de ciencias naturales, lectura, escritura y resolución de
problemas. Según el estudio, una de las fortalezas del sistema
educativo es que garantiza posibilidades igualitarias de
aprendizaje, independientemente de la condición social.
En Finlandia,
en vez de comparar a los alumnos entre si, se procura apoyar y
orientar a los que tienen necesidades especiales, muy pocos
deben repetir el curso. El éxito de los escolares se explica por
diversos factores , a los más pequeños se les incrementa la
sensación de seguridad y a la motivación, asignándole
una misma maestra o maestro para los primeros cursos,
y evaluando sus rendimientos sin emplear cifras. Las
relaciones entre maestros y alumnos en la escuela
finlandesa son informales y cálidas, se presta especial
atención a la creación de un entorno escolar agradable y
estimulante. Una vasta red de Bibliotecas públicas con
modernos servicios, cubre todo el país apoyando la
enseñanza.
Un aspecto
central del programa de estudios de la Escuela, es la
educación laboral: desde el primer curso los alumnos
participan en la gestión de los asuntos comunes de la
Escuela. Se van turnando por grupos para ocuparse de las plantas,
la biblioteca, la recolección de papel, el reciclaje, el compost,
el patio y el acuario y ayudar en la cocina. La educación
laboral no esta a cargo de los maestros, sino de los restantes
adultos de la Escuela, es decir el personal de limpieza, de
cocina, el bedel, la secretaria y el asistente, vale decir la
responsabilidad por la educación en la Escuela esta distribuida
entre todos. Una Escuela trabaja cada año sobre un tema común,
abordándolo desde los más diversos enfoques científicos y
artísticos, por ejemplo el aire, el agua, la tierra o el fuego.