Rumano

Protección de los ancianos y niños

La sociedad tradicional Rumana apreciaba mucho a los ancianos, por su gran experiencia y sabiduría. Incluso hay un proverbio rumano que dice  que “Si uno no tiene ancianos, debería comprarlos”, indicando el valor  de la gente de la tercera edad y el respeto que se les muestra. Para el Gobierno de Rumania el asegurar y respetar los Derechos  de los niños y en concederles  un interés especial, representa una prioridad nacional. Teniendo por base los principios del Convenio de La Haya con respecto a los Derechos  de los niños, la Ley garantiza el derecho de los menores a la educación, cuidado médico, imagen pública, intimidad, libre expresión y opinión , a la protección contra la explotación, a la asistencia social, a las vacaciones, y el descanso. Pero también a la opción en cuanto a la forma de Enseñanza y Religión. De acuerdo con la nueva Ley, el menor tiene el Derecho de ser tratado con respeto por los profesores y, por primera vez, puede contestar los criterios según los cuales se le evalúa la actividad escolar. También por primera vez  se menciona el Derecho  de los niños de asociarse y crear estructuras que representen sus intereses. Prácticamente, esta estipulación hace posible la organización  de “sindicatos” de los niños, como ocurre también en otros Estados Europeos. Se puntualiza  que los padres son los primeros responsables de la educación  de sus niños y tienen el derecho de ser  informados y asistidos  para criar debidamente a sus hijos, de modo que el Estado no interviene  mas que en los casos en que los mismos  no pueden cumplir con sus obligaciones. Dicho de otra manera, la pobreza no es un  motivo suficiente  para que se le separe al menor de sus padres, ya que la Ley garantiza el apoyo  del Estado a los que son demasiados pobres para criar a sus hijos. Cualquier niño tiene derecho a asistencia médica  y a medicación gratuita.